2025-12-16
María Dolores Martínez Gavilán
El objetivo de este trabajo es dar cuenta de la singular contribución de Caramuel y Lobkowitz (Madrid,1606-Vigevano, 1682) a dos de las cuestiones candentes en el pensamiento lingüístico de la Europa de la época: la identificación de la lengua primitiva de la humanidad y el origen de los idiomas nacionales. Si bien sostenida de forma minoritaria, una de las hipótesis al respecto es la que atribuye a la propia lengua vernácula la condición de lengua adámica. Es esta justamente la postura de Caramuel en dos de sus obras de juventud: Hebraeus Iberus (1635) y Declaracion mystica de las armas de España, invictamente belicosas (Bruselas, 1636), en las que defiende que la lengua primitiva de Hispania es la misma lengua de Adán, preservada de la confusión lingüística de la Torre de Babel, e identifica el castellano con la lengua original y Castilla con la sede de paraíso terrenal. Esta teoría, que implica tanto poner en tela de juicio la primogenitura del hebreo ‒mayoritariamente sostenida‒ como radicalizar la teoría tubálica, es única en la tradición española, pero guarda similitudes con las sostenidas para otros idiomas europeos en el contexto de una ideología nacionalista sobre la dignificación de las lenguas vernáculas, como se mostrará a través de la exposición del argumentario de Caramuel enmarcado en los trabajos de tipo diacrónico y de corte apologético existentes en la Europa del momento, en los que pudo inspirarse.
2025-12-16
Camila Mendoza
Este trabajo analiza el registro de las lenguas huarpes realizado por el jesuita Luis de Valdivia, publicado en 1607 como parte de su labor evangelizadora. El estudio se centra en el colofón de la obra, sección clave en la que el misionero reflexiona sobre la tarea realizada con las lenguas y explicita su posición frente a las limitaciones que afectaron el contenido final. Ese breve texto ofrece indicios relevantes para examinar las condiciones de producción del trabajo y las tensiones entre el proyecto evangelizador colonial y la representación que el enunciador construye acerca de su propia intervención. Luego de una presentación general de las lenguas huarpes y del trabajo de Valdivia, el análisis del colofón adopta una perspectiva discursiva al focalizar en las marcas de enunciación que revelan el contexto de producción de la obra. El misionero presenta a los huarpes como sujetos evangelizables pero necesitados de la doctrina cristiana con urgencia, lo que justificaría la premura con que redacta y publica su obra. En ese marco, el uso de las lenguas indígenas como herramienta de colonización espiritual se convierte también en un recurso de autolegitimación autoral mediante diversos artificios discursivos. Así, sostenemos que la obra no solo documenta dos lenguas hoy dormidas, sino que también permite estudiar las relaciones entre registros lingüísticos, ideologías del discurso misionero que sustentan las políticas lingüísticas coloniales y formas de autoconstrucción autoral. El colofón, en este sentido, ofrece claves de lectura para comprender la producción de este tipo de textos.
2025-12-16
Carmen Galán Rodríguez
Las interacciones entre lo social-político y lo religioso en la societas christiana occidental son fundamentales para entender la abundancia de tratados morales y la iconografía sobre los pecados de la lengua desde finales del medievo y durante el renacimiento, pues el control de la palabra comprometía a los dos ámbitos: al político, preocupado por la educación moral de los príncipes, y al religioso, porque la palabra es tanto una vía de acceso al conocimiento como una fuente inagotable de engaños y pecados. Esta vertiente moral, que es la que analizo en el trabajo, se ilustra en numerosos pasajes bíblicos en los que la palabra se reifica y se representa atendiendo a sus efectos perniciosos: es un arma afilada, fuego destructor, un animal ponzoñoso o un caballo desbocado que hay que refrenar. Estas metáforas, que se utilizarán posteriormente en los emblemas, son representaciones ideológicas que asignarán la gravedad de los pecados de la lengua según el sexo, la clase social o la ocupación; la noción abstracta de pecado de la Edad Media se despliega así en una detallada imaginería de pecadores en la que la mujer será una referencia negativa constante: si la palabra engañosa de Eva introdujo el pecado en el mundo y fue responsable de la caída de la humanidad, la mejor virtud de la mujer ha de ser el silencio y, en consecuencia, la voz femenina ha de ser relegada al ámbito de lo doméstico, sin acceso a la palabra pública (Génesis 3: 16). El objetivo de este trabajo es, pues, analizar algunas de las representaciones simbólicas de los pecados de la lengua asociados a las mujeres en cuatro libros de emblemas: Alciato (1531, 1591, 1621); Covarrubias (1610, 1611), Diego López (1615) y Ripa (1625, 1630, 1669).