2026-04-02
Hesham Elbaseet, Andrew Nasseh, Abdel K. H. Ibrahim
Introducción: las deformidades angulares alrededor de la rodilla, es decir, el genu varo y el genu valgo, son comunes en niños y pueden deberse a diversas afecciones subyacentes. Las opciones de tratamiento quirúrgico incluyen la hemiepifisiodesis temporal (crecimiento guiado), que es menos invasiva y conlleva menos riesgos en comparación con las osteotomías tradicionales. Si bien es eficaz para las deformidades coronales, el impacto de esta técnica en las deformidades torsionales persistentes sigue siendo poco explorado. Objetivos: Este estudio tiene como objetivo evaluar la deformidad torsional persistente tras la corrección completa de la deformidad coronal en varo en pacientes pediátricos tratados con hemiepifisiodesis de 8 placas. Métodos: se realizó un estudio retrospectivo de series de casos en un centro terciario entre marzo de 2023 y enero de 2025. El estudio incluyó pacientes esqueléticamente inmaduros de entre 2,5 y 12 años con deformidad de genu varo, sometidos a hemiepifisiodesis de 8 placas para la corrección de la deformidad en varo. Se utilizaron evaluaciones clínicas y radiológicas, incluido el ángulo de progresión del pie, el ángulo muslo-pie y la línea bisectriz del talón, para evaluar las deformidades rotacionales después de la corrección en varo. Resultados: se evaluaron 26 extremidades de 14 pacientes con una edad media de 4,54 años. La duración media de la epifisiodesis fue de 10,46 meses. A pesar de la corrección exitosa de las deformidades coronales, el 61,5% de los pacientes presentó marcha convergente persistente. La torsión persistente fue de origen tibial, manifestándose en el ángulo de progresión del pie y en el ángulo muslo-pie. Conclusión: si bien la placa de 8 es eficaz para la corrección de la deformidad coronal en el genu varo pediátrico, una proporción significativa de pacientes conserva deformidades torsionales persistentes.
2026-04-02
Lucas Streckwall, Nancy Martini, Claudia Sedlinsky, León Schurman, María V. Gangoiti, Antonio D. McCarthy
Introducción: el síndrome metabólico (SM) se asocia al aumento de estrés carbonílico y productos de glicación avanzada (AGE) y favorece la calcificación arterial (CA) por transdiferenciación osteogénica de células de músculo liso vascular (CMLV). La metformina (MET) inhibe esa transdiferenciación in vitro. Evaluamos si MET oral previene CA en un modelo experimental de SM. Materiales y métodos: ratas Wistar macho jóvenes adultos fueron separadas en dos grupos: uno recibió agua como bebida (C) y el otro una solución 20% de fructosa (F). Tras dos semanas, y por cuatro más, cada grupo original se dividió, agregándose MET (100 mg/kg/día) a la bebida de la mitad de cada grupo (así, M y FM). Se midieron parámetros metabólicos y corporales. La aorta se disecó para análisis histomorfométrico e inmunohistoquímico. Se aislaron CMLV aórticas para evaluar la actividad de fosfatasa alcalina (FAL), producción de colágeno, mineralización extracelular y expresión génica de Runx2 y receptor para AGE (RAGE). Resultados: el grupo F desarrolló rasgos compatibles con SM: mayor adiposidad, hiperglucemia, dislipemia y aumento de fructosamina. Las aortas de F evidenciaron reducción de la relación capa elástica/muscular, aumento de colágeno, acumulación de AGE y sobreexpresión de RAGE. Las CMLV de F mostraron mayor actividad FAL, incremento de colágeno y mineralización, junto a aumento de expresión de Runx2 y RAGE. El cotratamiento con MET previno estas alteraciones. In vitro, MET bloqueó la inducción de RAGE por AGE; efecto que se anuló con un inhibidor de la proteína quinasa activada por AMP (AMPK). Conclusión: estos resultados indican que MET atenúa la glicación extracelular, la activación AGE/RAGE y el remodelado vascular asociado al SM experimental.
2026-04-02
Wolmark Xiques-Molina, Katrwin Pérez-Camacho, Johana Galván Barrios
El vidrio bioactivo emerge como biomaterial promisorio en cirugía ortopédica por su biocompatibilidad, efecto antimicrobiano y capacidad osteogénica. Muestra beneficios en osteomielitis y defectos óseos, con menor uso de antibióticos. Sin embargo, se requieren estudios clínicos robustos para definir su rol en la práctica.
2026-04-02
Alberto Guevara Tirado
Introducción: las fracturas por fragilidad en adultos mayores suelen coexistir con comorbilidades, afectando su localización y gravedad. Objetivo: analizar si el número de comorbilidades actúa como mediador entre hipertensión arterial y fracturas por fragilidad en adultos mayores. Materiales y métodos: estudio de corte de datos secundarios de 719 adultos ≥ 50 años con fracturas por fragilidad no vertebrales. Se utilizó el modelo 4 de PROCESS de Hayes para analizar si el total de comorbilidades media la relación entre hipertensión arterial y tipo de fractura (miembro superior vs. inferior). Se usaron regresiones lineales y logísticas ajustadas por edad, sexo, diabetes, dislipidemia, tabaquismo y uso de calcio/vitamina D. Se aplicó remuestreo bootstrap con 5000 iteraciones. Los resultados se representaron en un diagrama del modelo de mediación para representar la hipótesis analítica planteada. Resultados: La hipertensión (B=1,35; p<0,001), diabetes mellitus (B=1,09; p<0,001), dislipidemia (B=1,36; p<0,001) y uso de vitamina D (B=0,73; p<0,001) se asociaron con mayor número de comorbilidades. En la regresión logística se observó una asociación directa positiva entre hipertensión y fractura en miembro superior (B=0,43; p=0,042), así como una asociación indirecta negativa mediada por comorbilidades (B=–0,48; IC 95%:–0,73 a –0,28). El número de comorbilidades se relacionó con mayor probabilidad de fractura en miembro inferior (B= –0,36; p<0,001). También fueron significativos el sexo (B=–0,50; p=0,012), la dislipidemia (B=0,82; p<0,001), el tabaquismo (B=0,42; p=0,033) y el bajo consumo de calcio (B=–0,71; p=0,008). Conclusiones: la hipertensión arterial se asocia con fracturas en miembro superior; sin embargo, esta asociación se atenúa o se invierte en presencia de mayor carga de comorbilidades, favoreciendo fracturas en miembros inferiores.